Con el nuevo curso nos estamos renovando
y por eso te traemos
¡Un nuevo Blog!
ahora puedes encontrarnos en
www.blogdeunmaestro.com
¡Esperamos tu visita!
Como muchos días que me iba rápido al terminar mis clases y después tu me llamabas para decirme o contarme algo, justo como este último día en que nos vimos y esa última conversación, esta vez has sido tú el que te has ido demasiado pronto, esta vez es para siempre y no he podido despedirme.
Aún recuerdo verte en tu despacho de jefatura, por el cristal de la puerta trabajando en el ordenador, en ese pequeño rincón del colegio que luego me cediste. Recuerdo tus clases, los juegos populares, las carreras en el patio, el silbato... recuerdo cuando nos pediste que te ordenáramos los materiales del gimnasio y cómo pusimos todo manga por hombro. Recuerdo los teatros que nos pediste que realizáramos en secundaria, las abdominales y carreras... Te recuerdo cuando los días que tenías que volver al colegio por la tarde, te quedabas a comer en el bar de la esquina...
Me enseñaste también que la familia puede ir mucho más allá de las cuatro paredes de tu casa e incluir a más gente que no lleva tu sangre. Que FAMILIA CALASANCIA y COMUNIDAD EDUCATIVA, no son cosas que se dicen sin más sino que se construyen día a día y se llevan a la vida. Con un simple grupo por el whatsapp conseguiste que nos uniéramos más, y esa era una de tus satisfacciones, que fuéramos más que trabajadores... Comentar un partido, mandar una foto tomando el sol en la playa para darnos un poquito de envidia, contar algún chiste o compartir momentos difíciles... han sido el día a día, y han dejado su fruto...
Las lágrimas de hoy, son el encuentro entre el dolor y el agradecimiento. Y aunque tu probablemente me dirías que son mariconadas... ahora el cigarro del recreo no será lo mismo, ni la esquina o la puerta del colegio, ni el despacho, ni el patio... No será igual la plataforma, ni los blogs, ni la web, ni la formación, ni ninguno de esos proyectos que se quedaron en el tintero... Todo tendrá que seguir adelante, pero ahora será sin uno de los grandes motores de este barco, y sin la guía segura de llevarte a ti delante.
Maestro, humilde y sencillo,
cercano a los niños, tan lleno de amor.
Atento a sus inquietudes,
a sus sueños que vuelan, y tú también soñador.
Maestro, fiel acompañante,
de este crecimiento como si fuese flor.
Maestro, eres más que maestro,
eres mano tendida, siempre en donación.
MAESTRO, MAESTRO, QUERIDO MAESTRO,
DE TUS VIEJOS CUADERNOS, APRENDÍ LA LECCIÓN.
MAESTRO, MAESTRO, QUERIDO MAESTRO
LO MEJOR DE TU VIDA ME LO LLEVÉ YO.
Tu fuiste aquel que siempre prudente,
te acercaste a mi vida, respetando mi ser.
Me enseñabas con tu sabiduría,
con tus gestos que hablaban
me ayudaste a crecer.
Con paciencia, esperaste a que el tiempo
madurase mi fruto, fuiste antorcha de luz.
Hoy te digo: ¡Muchas Gracias Maestro!
sigue siendo el testigo del Maestro Jesús!
MAESTRO, MAESTRO, QUERIDO MAESTRO
DE TUS VIEJOS CUADERNOS, APRENDÍ LA LECCIÓN.
MAESTRO, MAESTRO, QUERIDO MAESTRO
LO MEJOR DE TU VIDA ME LO LLEVÉ YO.